Horario: L-V de 9h a 21h Sábados de 9h a 15h

Estrategia para lograr una casa luminosa

A la hora de decorar una casa, planificáis cuidadosamente todos los detalles: los colores más adecuados, el mobiliario y su distribución en cada estancia, el croquis minucioso de la cocina… No obstante, existe una cuestión cuyo peso es fundamental y que soléis olvidar: el diseño de la iluminación. Sí, por supuesto, elegís las lámparas que más os gustan, las compráis y las colgáis en los puntos de luz ya prefijados con el objetivo de conseguir una casa luminosa. Pero normalmente, no os paráis a pensar si la potencia es la adecuada, si la colocación de las lámparas es la correcta o si sería necesaria alguna iluminación adicional.

La trascendencia de la iluminación es algo que los decoradores estudian y manejan con habilidad en cada proyecto decorativo que llevan a cabo para conseguir una casa luminosa. Con el objetivo de que aprendáis unas nociones básicas sobre este tema, el equipo de Casaktua ha preparado una pequeña guía de iluminación decorativa:

Apostar por la luz natural para crear una casa luminosa

La luz procedente del sol es insustituible. Por si sola es capaz de transformar cualquier espacio, cuya apariencia cambia radicalmente según la iluminación que reciba.

Si estáis buscando un nuevo hogar, acertaréis si apostáis por aquellos que tengan luz natural a raudales. La carencia de iluminación natural es guía para conseguir una casa luminosamuy difícil de solucionar e incide directamente sobre las personas que habitan la vivienda. Está demostrado la luz del sol promueve la producción de serotonina y es capaz de mejorar el estado de ánimo. Por lo tanto, su ausencia, provoca exactamente el efecto contrario.

Tenéis varios métodos para potenciar la luz natural de la casa en la que vivís. El más sencillo es cambiar las cortinas o estores por otros más ligeros y transparentes o directamente eliminarlos. En este sentido, un buen ejemplo es el de los países nórdicos, en los que, para maximizar la entrada de luz y que sus casas sean luminosas, las ventanas carecen de persianas y/o textiles bloqueadores de la luminosidad.

Pintar las paredes en colores claros o blancos, hará que se refleje la luz y aumentará la claridad. Y si estáis metidos en reformas, podéis estudiar la posibilidad de abrir nuevas ventanas o tragaluces. Otra opción es la de tirar alguna de las paredes de las habitaciones más oscuras y sustituirla por una cristalera o un tabique de pavés. Así la luz fluirá de una estancia a otra.

Cómo sacar el máximo partido de la luz artificial

  • Planificación

Tanto si tenéis una casa luminosa como si no, la luz artificial será absolutamente necesaria para complementar vuestro diseño de iluminación. El primer paso para realizarlo será dibujar un plano de cada habitación, señalando las fuentes de luz natural y la situación de cada mueble. Hay que pensar qué diferentes usos le vais a dar a la estancia, qué ambientes diferenciados vais a crear en ella. Por ejemplo, en un salón puede haber una zona de relajación en el sofá, otra de reunión alrededor de la mesa de comedor y otro de lectura con un sillón cerca de la ventana. Viéndolo sobre papel y analizando las diferentes necesidades lumínicas, tendréis más claro qué tipo de iluminación hace falta en cada ambiente.

  • Tipos de luz

Quizá parezca obvio, pero conviene que sepáis que existen dos tipos de luz: la general y la focalizada.

La primera se difunde de manera uniforme por toda la estancia gracias a las lámparas con pantallas traslúcidas de cristal, papel o tela. La segunda, generada gracias a pantallas reflectoras y opacas, proyecta un chorro concentrado de luz sobre un lugar concreto.

Los interioristas aplican habitualmente la regla de los cinco puntos de luz, que mantiene que para que un espacio esté correctamente iluminado, debe contar con cinco fuentes de luz diferenciadas. Lo ideal es que estén en distintas alturas y que iluminen posiciones de especial interés. Si cinco resultan excesivas, con una luz general y otra adicional (escogida por su utilidad), será suficiente.

  • Potencias recomendadas

Cada casa es un mundo y los requerimientos lumínicos pueden variar mucho de una a otra. Sin embargo, existen algunas recomendaciones generales para cada estancia que quizá os resulten útiles.

Actualmente las bombillas más aconsejadas por su eficiencia energética son las de tecnología LED (enlace no follow). Para saber que potencia definir puntos de luz en tu cocinanecesitáis, es preciso fijarse en los lúmenes, que sirven para indicar la cantidad total de luz que emite cada bombilla.

Cada espacio del hogar exigirá una intensidad distinta de luz. La cocina, al ser una zona de trabajo, precisará una potencia total (sumando la potencia de todas las bombillas) de entre 5.000 y 10.000 lúmenes, que deberá estar repartida a lo largo de la encimera, encima de la mesa, o incluso sobre el fregadero.

En el salón, aparte de la luz general, es conveniente diferenciar entre la zona de estar (1.500 a 3.000 lúmenes) y la de comedor (3.000 a 6.000 lúmenes). En la zona de estar, se recomienda colocar un punto de luz tras la televisión para que la vista sufra menos y en la de comedor una lámpara a unos 75 cm sobre la mesa.

En el cuarto de baño, es aconsejable iluminar ambos laterales del espejo (para evitar sombras sobre el rostro) y tener otro foco de luz sobre la ducha o bañera. En total, unos 2.000-4.000 lúmenes.

Y, por último, el dormitorio, al ser un espacio de relajación, precisará una menor intensidad lumínica (2.000-4.000 lúmenes), que podrá ser cubierta con una lámpara en el techo y un par de lamparitas en las mesillas.

La iluminación decorativa no se limita a la elección de las lámparas. Supone decidir qué fuentes de luz necesitáis en cada estancia y dónde debéis colocarlas en función de las actividades que llevéis a cabo allí. Solo haciendo un diseño consciente de la iluminación conseguiréis una casa luminosa.

2020-02-04T18:26:31+00:00 30 enero, 2020|Tags: , |0 Comments

Leave A Comment