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¿Estáis pensando en comprar una casa de verano? Resolvemos vuestras dudas

Despertar una mañana de agosto, abrir la ventana y encontrar esa visión maravillosa del mar mientras inhaláis el olor a sal y una suave brisa os acaricia en vuestra casa de verano. ¿Os imagináis algún escenario más relajante para vuestras vacaciones?

Muchos soñáis con tener una casa en la playa y formar parte del tercio de los españoles que poseen una segunda vivienda –la mitad de ellos cerca de la costa- pero las dudas os impiden dar el paso: ¿la usaréis con frecuencia?, ¿podréis obtener algunos ingresos cuando no la estéis utilizando?, ¿será fácil de reformar y amueblar? …

Factores de uso

Aunque un apartamento en la playa normalmente es más asequible que una vivienda habitual, se trata de una inversión importante y, por eso, conviene evaluar todos los factores que influirán sobre el uso real que le vayáis a dar, una vez que lo hayáis adquirido.

Uno de los elementos más decisivos es la distancia a la que se encuentra vuestra casa de verano. Aunque los primeros años aprovecharéis cualquier ocasión para escaparos unos días, si está demasiado lejos o resulta complicado llegar, cada vez iréis distanciando más las estancias. Debéis considerar el número de horas que se tarda y los medios de transporte disponibles.

Si está en una zona turística muy popular, seguramente os tocará enfrentaros a concurridos atascos para llegar hasta vuestro apartamento, especialmente en épocas de alta concentración de desplazamientos en un periodo breve como la Semana Santa o el puente de mayo.

Otra de las cuestiones importantes, es la del tiempo libre. Si sois jubilados, podréis disfrutar del apartamento prácticamente durante todo el año, pero, si vuestros horarios de trabajo son muy exigentes y vuestros días de vacaciones escasos, apenas tendréis ocasión de utilizar vuestra residencia costera.

Y, por último, también debéis tener en cuenta que la compra de una casa de verano conlleva ataros a un lugar concreto. Si os encanta ese pequeño pueblecito de pescadores o esa ciudad junto al mar y tenéis claro que deseáis ir de vacaciones siempre al mismo sitio, perfecto, pero si os gusta viajar y conocer nuevos destinos, quizá no sea la mejor elección.

Ingresos extra

Según el V Estudio Casaktua “La demanda de vivienda en España. 2019, ¿el año de la estabilización del sector?”, adquirir un inmueble para alquilarlo a largo plazo (31%) y el arrendamiento vacacional (14%), se encuentran entre las alternativas para invertir en vivienda y conseguir unos ingresos adicionales.

Al controlar las peticiones de alojamiento, podréis reservaros los mejores días para vosotros y vuestra familia más cercana. Y, además, contaréis con una excusa perfecta para desanimar amigablemente a esos avispados familiares y conocidos que pretenden abusar de vuestra hospitalidad.

Si antes de comprar vuestra segunda residencia queréis conocer todas las opciones para sacarle el máximo partido, podéis consultar esta entrada en la que os explicamos las diferentes posibilidades de uso que ofrece este tipo de propiedad.

Consejos para poner a punto vuestra casa de verano

Lo que todo propietario desea es tener una casa de verano bonita y agradable pero también funcional y sencilla de mantener. Llevando a cabo las actuaciones adecuadas, lo conseguiréis fácilmente.

Lo primero que debéis considerar son las condiciones climáticas especiales que soporta una casa en la playa. La constante humedad, la oxidación provocada por el salitre y la persistente acción del sol sobre los materiales se suman para acelerar su deterioro y hacen más frecuente su necesidad de renovación. Es fundamental que los materiales estén pensados para resistir las características del entorno donde van a ser utilizados.

El principal problema que sufren las paredes es el de la humedad por condensación. Se produce cuando el exceso de vapor de agua en el ambiente pasa del estado gaseoso al líquido. Entonces, se sitúa en las zonas más frías de la estancia dejando señales típicas como la condensación en las ventanas o la aparición de manchas negras de moho en los muros. Las humedades no son solo un problema estético, sino que puede ser perjudiciales para la salud -especialmente de los niños y ancianos- al agravar enfermedades respiratorias como el asma.

Para prevenir las molestas consecuencias de la humedad, aplicad pintura transpirable anticondensación, aseguraros de que la casa tiene una buena ventilación y, en caso necesario, utilizad deshumidificadores y/o extractores de aire.

En el caso de los suelos lo más apropiado son los pavimentos cerámicos, por su dureza y su facilidad de limpieza. Podéis elegir entre miles de acabados y son resistentes a la humedad, a los impactos y a la fricción de la arena de la playa. Para las ventanas, decantaros por el PVC, que ofrece un elevado aislamiento y una gran duración.

Por último, a la hora de amueblar, te damos algunos consejos sobre cómo decorar tu segunda residencia. No cometáis el error de llenar la casa de verano de todos los muebles y elementos decorativos que os sobren en vuestra vivienda habitual o que estén olvidados en el trastero de la familia. Por supuesto, podéis reutilizar algunos, pero sin sobrecargar y procurando siempre que sigan la misma línea estética. Optad por muebles sencillos, pero de calidad, porque tendrá un uso bastante intensivo –sobre todo si alquiláis la casa- y, si no son resistentes, tendréis que sustituirlos cada pocos años.

2019-08-14T10:35:01+00:00 13 agosto, 2019|Tags: , , |0 Comments

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