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¿Cuáles son los errores decorativos más habituales?

Está claro que la mejor decoración es la que refleja vuestra personalidad, la que incluye objetos que tienen un significado especial para vosotros y, en definitiva, aquella que os hace sentir en casa. Sobre gustos no hay nada escrito y vuestra vivienda no tiene porqué conquistar a todo el mundo para ser perfecta para vosotros.

Sin embargo, independientemente de los gustos decorativos personales, existen una serie de fallos que la mayoría de las personas suelen cometer a la hora de decorar sus hogares y de los que normalmente acaban arrepintiéndose. El equipo de Casaktua ha señalado los más habituales:

No ser realistas

Puede que os encanten las revistas de decoración y que vuestro objetivo sea que vuestro hogar acabe pareciéndose a las casas de ensueño que aparecen en estas publicaciones. Sin embargo, conviene ser realistas y pensar en los rasgos que caracterizan a vuestra familia (¿Sois una pareja joven o un matrimonio con 4 hijos?) y en vuestras necesidades reales (¿Trabajáis en casa? ¿Reunís normalmente a muchas personas en comidas o fiestas?) Una vez que hayáis analizado vuestra realidad, podréis diseñar una casa personalizada y funcional.

Conformarse con la distribución original

Debido al tamaño reducido de las viviendas y a la influencia de corrientes decorativas extranjeras, cada vez es más frecuente apostar por el open distribución hogar errores decorativosconcept y la redistribución de espacios. Lo más usual es fusionar la cocina con el salón, pero también se pueden mover tabiques para ganar metros en espacios reducidos como el baño o incluso, unir dos habitaciones para crear una suite con vestidor.

Seguir las tendencias al pie de la letra

Es probable que esta temporada se lleven los techos profusamente decorados o los sofás forrados de terciopelo, pero también es factible que estas tendencias no os agraden. La moda puede ser una guía, pero, en ningún caso, una imposición. Todo aquello que elijáis para vuestra casa debería gustaros y ser capaz de resistir dignamente al paso de los años. Las modas pasan rápidamente, pero la decoración no es algo que se cambie muy a menudo, os interesa tenerlo en cuenta antes de tomar decisiones decorativas.

Decorar completamente la casa

En muchas ocasiones os empeñáis en vestir todos y cada uno de los rincones de vuestro nuevo hogar, antes incluso de mudaros a vivir en él y sin tener en cuenta vuestras necesidades futuras. Lo más adecuado es preparar los espacios que vayáis a utilizar desde el primer día (cocina, uno de los baños, dormitorio, salón…) y dejar el resto de estancias para más adelante. Así no cometeréis graves errores, ni malgastaréis vuestro dinero.

Meter la pata con el color de la pintura

En este sentido, pueden suceder dos cosas. La primera es que os aferréis al blanco (o algún otro tono neutro), como seguro anti-errores y el resultado sea una casa aburrida y aséptica. La segunda suele ser que, guiándoos por los catálogos de pinturas y las revistas de interiorismo, convirtáis vuestro hogar en un festival del color. Como en casi todo, la virtud suele encontrarse en el término medio. Analizando las características de las diferentes estancias (tamaño, luminosidad…), haciendo pruebas de color y dejando que os aconsejen antes de coger el rodillo y el bote de pintura, tendréis más posibilidades de éxito.

No diseñar conscientemente la iluminación

No, escoger las lámparas que os parezcan más bonitas y situarlas en los puntos de luz preestablecidos, no es diseñar la iluminación. Como tampoco lo es, ir a la tienda y echar en el carro las primeras bombillas que os encajen. Se trata de algo mucho más meditado, consiste en pensar cómo potenciar la luz natural y como complementarla con la artificial tanto a nivel general como de manera focalizada sobre los puntos de interés. También conviene fijarse en que existen dos tipos de bombillas, las que emiten luz fría (apropiada para zonas de trabajo y concentración) y las de luz cálida (indicada para dormitorios y salones)

Equivocarse con el tamaño de muebles y complementos

El mobiliario, los electrodomésticos y los accesorios deben ir en concordancia con el espacio del que disperrores decorativos hogaronéis. Seguro que habréis estado alguna vez en una casa en la que los muebles se “comían” todo el espacio y apenas había sitio para moverse. O, al contrario, en alguna vivienda donde los muebles eran demasiado pequeños y resultaban insuficientes para la función que debían desempeñar.

Uno de los casos más repetidos y aparatosos es el de los televisores. Muchas personas desean tener un televisor gigante en su casa, cuanto más grande mejor. Pero poner un aparato demasiado grande puede convertirse en un atentado decorativo y en un perjuicio para la vista. Aunque lo contrario -instalar un televisor demasiado pequeño– sucede con menos frecuencia, también puede ser dañino para vuestros ojos, tanto desde el punto de vista físico como desde el estético. El tamaño del televisor no debería elegirse por una cuestión de gusto personal, sino por un criterio de proporcionalidad con las dimensiones de la habitación. Por ejemplo, la OCU recomienda decantarse por un aparato de 32 pulgadas si la distancia entre el televisor y el asiento oscila entre 1,5 y 2,3 metros. Para un televisor de 67 pulgadas, la longitud tendría que variar entre 3,4 y 4,2 metros. Solo así, las condiciones de visionado serían óptimas.

Ya estáis avisados, ya no tenéis excusa para cometer ninguno de estos errores decorativos en vuestra casa.

2020-02-25T17:51:01+00:00 20 febrero, 2020|Tags: , |0 Comments

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