Horario: L-V de 9h a 21h Sábados de 9h a 15h

¿Cómo hacer un moodboard para inspiraros?

La mayoría de las veces las musas de la inspiración no llegan solas, hay que ayudarlas y enseñarles el camino. Los decoradores lo saben muy bien y, por eso, utilizan un práctico lienzo para plasmar los motivos inspiracionales de cada uno de sus proyectos: el moodboard.

Literalmente la palabra moodboard podría traducirse como “tablero de tendencias” o “panel de inspiración” y esos nombres ilustran perfectamente su función real: agrupar en un solo espacio todos aquellos elementos que inspiran un proyecto: imágenes, colores, texturas, dibujos, estampados, materiales, etc.

Un moodboard es una práctica herramienta para clarificar ideas, especialmente cuando tenéis que decorar vuestra nueva casa y estáis un poco perdidos. Seguro que existen montones de cosas que os llaman la atención (pinturas, muebles, complementos, textiles…), están todas dando vueltas en vuestra cabeza, pero no sabéis cómo conjugarlas. Visualizarlas agrupadas sobre el papel os servirá para crear una imagen de conjunto, para descartar lo que no funcione y para quedaros con lo que sí encaje. Según Gudy Herder, consultora internacional de tendencias y experta en moodboards “se trata de buscar claridad en un proceso cuando muchas veces no sabéis por dónde empezar”

¿Os gustaría poner en práctica la técnica de los moodboards para la decoración de vuestro hogar? En Casaktua os explicamos cuáles son los pasos para confeccionar un panel de inspiración:

Moodboard físico

Lo primero es buscar las palabras clave, aquellas que condensen la sensación o el concepto que queréis transmitir: elegancia, vitalidad, calidez, modernidad… Lo ideal es que sean un mínimo de tres y un máximo de cinco palabras.

El siguiente paso es seleccionar los materiales y las imágenes que representen las palabras clave elegidas. No tengáis miedo de recopilar demasiados, después ya habrá tiempo para ir filtrándolos. Las fuentes de inspiración pueden ser variopintas: revistas de decoración, bancos de imágenes, Pinterest, libros de fotografía, tiendas de telas, catálogos de muebles…, todo lo que se os ocurra. Uno nunca sabe dónde va a encontrar la inspiración.

En tercer lugar, hay que decidir el soporte sobre el que colocaréis las diferentes piezas del moodboard. Aquí también podéis ser creativos. Lo más moodboard interiorismoconvencional es un tablero de corcho, pero también podéis emplear una tela, un enrejado o, directamente, la pared.  Y si preferís que tenga un tamaño más reducido, las carpetas que incorporan una pinza en la parte superior (portapapeles) son muy convenientes para modificar y consultar vuestro panel.

A continuación, llega la fase más importante: montar el moodboard. Aquí es donde la creatividad entra en juego y donde la combinación de los elementos comienza a cobrar sentido. Es recomendable empezar por los que os parezcan más representativos del estilo que pretendéis crear e ir complementándolos con piezas secundarias, jugando con unos y con otros, hasta que el resultado os parezca redondo. No saturéis el espacio de trabajo, dejad que los diferentes elementos “respiren” y que cada uno tenga su parcela de protagonismo. Si el panel está sobrecargado la propuesta parecerá confusa y la atención se dispersará.

El objetivo de esta técnica no es recoger todo el proyecto decorativo sino de que cualquier persona, al ver vuestro moodboard, tenga muy clara la esencia y la personalidad de la composición creativa que estáis planteando.

Una vez que lo tengáis listo, es conveniente fotografiarlo para conservarlo en soporte digital y poder llevarlo con vosotros cuando vayáis a adquirir los materiales, el mobiliario o los objetos ornamentales. Así no os desviaréis de la línea marcada y os será más sencillo acertar con los colores y las texturas.

Moodboard digital

En lo básico, el procedimiento para confeccionar un moodboard digital es parecido al físico, pero tiene sus propias peculiaridades.

Tras definir las palabras clave, hay que bucear por la Red, ir “pescando” todo aquello que os motive e ir almacenándolo en vuestro ordenador. Las imágenes inspiradoras pueden tener procedencias diversas.

En Instagram podréis explorar los conceptos que definen vuestro proyecto, las palabras clave escogidas y guardar todo aquello que os haga vibrar, mediante capturas de pantalla. En Pinterest es aún más sencillo, porque podéis crear tableros con los temas de interés e ir descargando directamente las fotografías. Algunos bancos de imágenes os permiten descargarlas de manera gratuita, pero su stock suele ser reducido. Sinosiempre podéis activar una breve suscripción para conseguir las imágenes que necesitáis.

Al terminar con la búsqueda, hay que realizar el filtrado, escoger aquellas imágenes que mejor encajan con el espíritu de vuestro proyecto. Y, a continuación, llega el turno del montaje digital. Para ello,  podéis utilizar varios programas: Photoshop, Adobe Illustrator…, conviene elegir aquel con el que os sintáis más cómodos trabajando.

El último paso será el de imprimir el moodboard y guardarlo en formato digital, para que pueda serviros de guía cuando estéis avanzando en el proyecto. Así podréis consultarlo en cualquier momento y lugar.

El moodboard os ayudará a reflejar lo que está en vuestra mente, a hacer realidad la decoración con la que soñáis.

2020-02-27T19:34:59+00:00 25 febrero, 2020|Tags: |0 Comments

Leave A Comment