Horario: L-V de 9h a 21h Sábados de 9h a 15h

Casas modulares, ventajas de una vivienda “puzle”

Una pared, ahora la otra, después el tejado… ¿Os imagináis poder construir una vivienda como si estuvierais levantando un castillo de naipes? Pues ahora es posible, solo que el resultado es infinitamente más duradero.

Estamos hablando de la construcción modular, un proceso que consiste en la fabricación industrial de las distintas partes que componen una vivienda y su posterior traslado al terreno elegido, donde son encajadas como si de un puzle se tratara. Algunos países han generalizado este tipo de proceso constructivo. Es el caso de Suecia, donde el 84% de las viviendas unifamiliares se construyen utilizando elementos modulares. Tiene lógica, teniendo en cuenta que estamos hablando de la patria de Ikea, donde les encanta ensamblar piezas…

Probablemente os estaréis preguntando si esta técnica no es la misma que se utilizaba para construir los edificios prefabricados que proliferaron en nuestro país en los años setenta. Lo cierto es que existen importantes diferencias: una casa prefabricada se construye íntegramente en la fábrica siguiendo un diseño estándar, se elabora con materiales más baratos y su coste y su calidad son inferiores. En cambio, para construir una vivienda modular, se producen módulos independientes -con materiales de alta calidad– para ser ensamblados, consiguiendo un resultado personalizado y ampliable.

Tras aclarar que una construcción modular no es lo mismo que una prefabricada, es el momento de conocer cuáles son las ventajas de una vivienda modular frente a una tradicional.  El equipo de Casaktua ha detectado las más relevantes:

Rapidez

Los plazos de ejecución son más breves. Al construirse por módulos, el proceso de creación en la fábrica tiene lugar de forma paralela al ensamblaje. De esta manera, los tiempos se rebajan hasta en un 50 % y resulta más fácil cumplir con los plazos y los costes inicialmente previstos. Además, como gran parte de los retrasos se deben a las condiciones meteorológicas, al completarse hasta el 90% de los elementos en fábrica, el ritmo de la construcción ya no dependerá del clima y se podrá finalizar en el tiempo marcado.

Sostenibilidad

La construcción modular sigue el mantra ecologista de las tres R: reducir, reutilizar, reciclar. Al ser un procedimiento de fabricación regulado, se producen menos residuos, se facilita el reciclaje de los mismos, se causan menos molestias en la zona de la obra y se consigue una mayor precisión sobre los materiales necesarios, lo cual evita su desperdicio. Asimismo, como los edificios modulares se pueden desmontar y sus módulos ser reubicados, se modera la demanda de materia prima y el flujo de energía empleado.

Calidad y durabilidad

Las casas modulares siguen la misma normativa y están fabricadas con los mismos componentes que las viviendas tradicionales: madera, acero y cemento. Desde el punto de vista estructural, estas construcciones son incluso más resistentes que las convencionales, ya que cada módulo es producido de manera independiente. Tras su conexión y sellado, los módulos pasan a convertirse en sólidas paredes integradas.

Una vez terminadas, es prácticamente imposible distinguir una edificación realizada modularmente frente a una levantada utilizando los procedimientos constructivos tradicionales.

Y a vosotros ¿os gustaría vivir en una casa modular?

¿Será este el futuro de la construcción?

Leave A Comment