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Consejos para alquilar un piso en Madrid

El alquiler es un régimen de tenencia mucho más extendido en las grandes ciudades, como es el caso de Madrid, donde el 28,9% de los hogares son alquilados. La capital española es también la ubicación en la que los propietarios pueden obtener más beneficios del arrendamiento de una vivienda, ya que cuenta con el precio medio mensual más elevado (8€ m2).

A pesar de las ventajas de alquilar una vivienda en los barrios de Madrid, muchos propietarios son reacios a este sistema, porque desconocen cuáles son los pasos a seguir y piensan que puede acarrear problemas como los impagos o posibles daños en el inmueble. Casaktua os explica cómo poner en alquiler una vivienda en Madrid, de la forma más sencilla y segura:

Preparad la casa

Preparar casa para alquilar piso en Madrid

No es necesario que hagáis una reforma completa de la casa antes de alquilarla, pero sí que os aseguréis de que se encuentra en perfectas condiciones de habitabilidad. Es importante que comprobéis que el sistema eléctrico y de fontanería funcionan bien y son seguros, así evitaréis accidentes y posibles desperfectos.

Lo que siempre es aconsejable es que entreguéis la vivienda tras pintarla y limpiarla en profundidad.

En principio, la vivienda se alquila con los elementos que contiene cuando el inquilino va a visitarla, así que es recomendable redactar un inventario. Dicho documento reflejará todo lo que tenéis en la casa, desde muebles hasta objetos decorativos, y deberá ser firmado por el inquilino comprometiéndose a devolver la vivienda en las mismas condiciones que la encontró

Sin embargo, existe flexibilidad y podéis llegar a un acuerdo –que también quedará contemplado en el inventario- si el inquilino quiere llevar sus propios muebles o si os pide que instaléis, por ejemplo, un microondas o un televisor.

Fijad el precio

Si es la primera vez que alquiláis, es probable que no estéis muy al tanto de los precios que se manejan en el sector. Por eso, lo mejor es que comparéis vuestro piso con otros inmuebles similares en la misma zona y que consultéis datos del catastro o de Hacienda. Sed realistas respecto al valor de la vivienda y dejad un poco de margen para la negociación. Los inquilinos siempre se quedan más contentos si son capaces de “arañar” unos pocos euros al precio inicial.

Y recordad que, después, solamente podréis subir la cuota de alquiler en el mismo porcentaje que suba ese año el Índice de Precios al Consumo (IPC). Se podría plantear una subida adicional, en caso de que se realicen obras de mejora en la vivienda durante la duración del contrato.

Elegid al inquilino más adecuado

No tengáis prisa, es importante que os toméis vuestro tiempo. Al fin y al cabo, se trata de seleccionar a la persona que vivirá en vuestra casa, probablemente, durante varios años. Conoced en persona a los candidatos y no toméis una decisión hasta que no contéis con todos los datos necesarios.

Para cercioraros de su solvencia económica, podéis pedirles sus nóminas, contactar con caseros anteriores y consultar los registros de morosos para ver si previamente han tenido problemas con los pagos. Quizá pueda pareceros excesivo, pero lo cierto es que existen auténticos profesionales de la morosidad, cualquier precaución es poca para no caer ante uno de ellos.

Una vez que os hayáis decidido, podéis fijar una fianza que serviría para sufragar posibles desperfectos o deudas. Podéis acordar libremente su cuantía pero los propietarios estaréis obligados a depositarla en la Agencia de Vivienda Social de la Comunidad de Madrid o hacerlo online a través de la Administración Electrónica.

Para una mayor seguridad, también podéis exigir un aval al inquilino. Puede ser un aval particular o uno bancario. En cualquier caso, ambos suponen una garantía adicional sobre los pagos.

Y, por último, si deseáis tener una mayor tranquilidad respecto a los pagos, podéis contratar un seguro de impago de alquiler, que garantizará que sigáis cobrando mensualmente si el inquilino deja de hacer frente a las cuotas.

Redactad un buen contratoContrato para alquilar piso en Madrid

El contrato de alquiler es el vínculo entre el arrendador y el arrendatario, por el cual, el arrendador cede el uso y disfrute de una vivienda al inquilino por un tiempo determinado, mientras que el inquilino se obliga a pagar la renta fijada libremente entre las partes, y a devolver la finca tal y como la recibió al concluir el contrato de arrendamiento.

La duración del contrato podéis acordarla libremente con el inquilino, pero tened en cuenta que –según la última modificación de la Ley de Arrendamientos Urbanos- el plazo mínimo en el que un arrendador puede permanecer en una vivienda es de cinco años.

 

Para que –durante el plazo de arrendamiento- podáis recuperar la vivienda para vosotros o vuestra familia deberéis incluirlo de forma explícita en el momento de la firma del contrato.

 

Si necesitáis más información sobre el alquiler de viviendas en la Comunidad de Madrid, podéis consultar esta página.

 

 

 

 

 

2019-06-11T12:59:47+00:00 6 junio, 2019|Tags: , , |0 Comments

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